16 feb. 2011

EL CASO DE LA MUJER Y EL GORILLA (y III)


Ya he hablado sobre el fenómeno social relativo a la búsqueda de pareja, y de cómo los hombre más grandes o "masculinos" obtienen el mayor número de seguidoras (o seguidores en más de un caso).

Lo cierto es que este tipo de "hombres gorila" genera gran expectativa tanto en hombre como en mujeres: las mujeres los buscan por ser la pareja sexual que más les conviene y los hombres los envidian o se intimidan por ellos.

Este tipo de hombre sigue siendo un hombre normal con emociones: alegrías, tristezas, dolor, entusiasmo, pasión, disgusto y un largo etcétera. Estos hombre también se enamoran, sufren erecciones y aborrecen al gobierno.

A las personas promedio, muchas veces se nos olvida que el mundo no está diseñado por excepciones: Se es demasiado alto y/o demasiado bajo para entrar en un lugar o ser aceptado por alguien.

Ellos se ven envueltos en muchas dificultades por su gran altura y complexión: Son reconocidos de inmediato en cualquier lugar; no encuentran ropa de su talla; todas las mujeres persiguen más a su imagen que a su personalidad; en ocasiones sufren de complejo de inferioridad.

La otra situación que he notado y la que pretende ser la conclusión de esta serie, es que existen excepciones a la regla. Son MUCHAS excepciones a la regla.

Cuando mi hermano se enamoró de su ahora esposa, ella medía unos cuantos (muchos) centímetros más que el, sin embargo esto no afecto nada. Ahora llevan meses casados y eso no es el resultado de un fenómeno social, más bien es una decisión propia. Y no solo ellos, también he conocido casos similares que rompen con el esquema que observé durante mucho tiempo.

Mi conclusión es que cuando en realidad alguien se da cuenta que no es tan importante la apariencia, como la personalidad de una persona, ese se convierte en el verdadero gancho para el amor. No se puede decir con propiedad que los hombres altos y corpulentos se llevan a las mejores mujeres, pero si se puede decir que una mujer elije por sobre todo a un hombre con personalidad alta.

Hay hombres con apariencia de gorilas, que terminan siendo ratones; y viceversa.


15 feb. 2011

¿SAN VALENTIN DE TURIN?


A esta hora, ya todo mundo se entero que una de las celebraciones que más desprecio durante el año es y será: el día de San Valentin (o día del amor y la amistad aquí en mi país).

Es la celebración más mediocre después de navidad, no por el hecho de lo que se conmemora, sino por la cuestión en sí de la celebración: Para navidad, todo el mundo se acuerda de todos y de sí mismo pero casi nunca de Jesucristo; lo peor del caso es que incluso los ateos y demás religiones no trabajan ese día ¿Acaso no se supone que por no creer en Dios no debe siquiera aceptar alguna fiesta que tenga relación con lo religioso? Eso si es patético.

Con el "día del cariño" el problema no es que todo el mundo recuerde a todo el mundo cuanto se quiere a alguien, sino en lo superficial de la celebración. Hay tanta expectativa con esta celebración, que se celebra en todos lados: colegios, empresas, escuelas, iglesias, hospitales, cárceles y demás.

Nuestros chicos han crecido siendo literalmente obligados a abrigar esta celebración: Desde los absurdos concursos por la feminización de sus salones de clase con adornos de colores rojos, blancos y rosas; hasta los intercambios de regalos totalmente injustos con gente desconocida, en donde recibes una galleta a cambio del Teddy de tamaño natural que regalaste.

Y mis preguntas en esa fecha tienen tanto sentido común que harían dudar a cualquiera:

¿Qué sentido tiene decir "te quiero" el día en que todo mundo lo hace? ¿Acaso no podemos celebrar cuanto amo a mi pareja un 17 de marzo? ¿Porqué todo tiene que ser de color rojo, blanco y rosado y tener dibujo de corazones? ¿Porqué debemos compartir con nuestros amigos "más" en ese día?

El amor es mucho más que tarjetitas de corazones o declaraciones de matrimonio un 14 de febrero. Cada quién debe encargarse de recordar todo el tiempo cuanto ama a esa persona especial, y no me refiero solamente a parejas de novio, sino también amigos y familiares ¿Porqué esperar hasta el 14 de febrero para hacerlo?

Ayer, no valía la pena declarar cuanto amo a alguien, porque todos lo hacen. El verdadero amor se demuestra cuando le das un abrazo a un niño de la calle, cuando regalas tu suéter a un indigente que sufre de frío, cuando le dices a tu padre cuanto lo amas, cuando le agradeces a todos tu amigos por haberte acompañado en los malos momentos, cuando apoyas a tu pareja en momentos muy difíciles y cuando recuerdas que lo más importante no es cuantos te quieran, sino a cuantos has amado hasta este momento de la vida.

La gente te amará de vuelta, eso es seguro.




4 feb. 2011

CANGUROSvsELEFANTES


¿Porque un animal tan grande como el elefante, puede temer tanto a un simple canguro? Recordando a Horton, un elefante con una imaginación enorme y un sentido de responsabilidad igual de grande, se topa con una insignificante cangura que no cree en lo que dice, lo contradice, lo desvirtúa y luego le obliga a ocultar sus ideas ¿Suena conocido?

En lo personal, existen dos clases de personas: los elefantes y los canguros.

Los elefante tienden a ser personas idealista, que siempre andan soñando, con una sed y una pasión por realizar nuevas cosas, tener nuevas aventuras, emprender nuevos negocios. Y en contraparte tenemos a los canguros, aquellos que se dedican a preservar el status quo de todo, pretenden tener el control sobre los demás y que se haga lo que ellos digan.

Separados, no hay inconvenientes. Lo lamentable es que los canguros siempre buscan destruir las ideas de los elefantes, por muy buenas que sean las ideas, los canguros tienden a ser convincentes en sus ideales y terminan arruinando a los demás. En el mundo de la comunicación estos señores se llaman detractores.

Si todo el mundo tuviera la imaginación y determinación de los elefantes, el mundo sería fantástico. Pero quien lo arruina son los canguros. Los canguros pueden disfrazarse de muchas cosas: novias, padres, maestros, pilotos de automóviles, jefes, policías, políticos.

Lo triste es que los elefantes son una especie en extinción, devorada por las ideas preconcebidas de los canguros. Pero lo que no saben los canguros, es que los elefantes son más fuertes y peligrosos que dos patas que saltan mucho.

Cuidado, si los canguros no se cuidan, terminarán siendo alfombras.