18 mar. 2014

Walter Mitty: La #25 (III)


¿Recuerdas esa sensación de perder el final de una buena película o no poder comer la cereza del pastel? ¿Ese pequeño detalle que te llena la cabeza con la impresión de que dejaste algo inconcluso? A esto le llamaremos: la #25.

Cuando falta ese detalle, que parece tan insignificante, y quedas con la expectativa de cómo debía terminar el asunto; cuando pasan años y aún tienes ese pequeño pensamiento acerca de ese mismo detalle y cuando la vida parece insostenible por la incertidumbre... eso es la # 25. Es la quintaesencia. La imagen/detalle/palabra que resume una vida. La # 25.

Aunque lo niegue la mayoría, todos tenemos algo inconcluso en la vida. Quizá es algo que no esta dentro de nuestro alcance, algo que no podíamos resolver por nuestra cuenta. Algo por lo que no nos pidieron permiso. Algo que solo pasó y nos convirtió en lo que somos. Algo que nos hace falta. Ese algo es la # 25.

No os confundáis: la #25 para algunos tendrá nombre y apellido, pero no. La #25 no es una persona, es algo más: es un recuerdo, una idea, una memoria, algo que no puedes tocar, algo que sientes. Pero no es solo algo que sientes, es algo que vives y que entra tanto en tu vida que te define.

No es algo que puedas llenar con experiencias superfluas y vacías que solo incrementarán la sensación de lo inconcluso. No es algo que te inunde de soledad o desanimo. Es algo que solo el espíritu puede percibir y apropiarse de ello y que te acompañará hasta el fin de los tiempos. Ese algo es la #25.

¿Aun no sabes cual es la # 25? Entonces intenta buscar las señales a tu alrededor... está allí llamándote.

17 mar. 2014

Walter Mitty: Todos fuimos Walter (II)


Walter es la encarnación del tipo común. Ese individuo que tiene trabajo y problemas. Alguien que podrías conocer en la Universidad, la cafetería o en el automóvil de la derecha. Es un tipo común con sueños... igual que todos los demás.

Aunque el resto del mundo intente alejarse todo lo posible del hombre común, todos hemos sido alguna vez el hombre común. Yo fui un hombre común alguna vez; mi padre lo fue en su momento; y mis abuelos en algún momento lo fueron. Probablemente mis amigos, los amigos de mis amigos, los familiares de mis amigos y los amigos y familiares de los familiares de mis amigos y/o desconocidos lo fueron (o serán) en algún momento.

Todos fuimos, somos y seremos en algún momento de nuestra vida personas comunes.

Sin embargo, todos los hombres comunes tienen la capacidad de superar la etapa de individuo común. Eso es lo grandioso de ser un humano: los humanos no somos comunes. Ninguna especie viva de la tierra puede conscientemente ostentar a un ideal de reconocimiento, porque ellos no sabe lo que es eso. Nosotros si.

Lo maravilloso de Walter es que no era común, las circunstancias lo convirtieron en alguien común. Hasta el día en que el que decidió que era tiempo de no serlo más. La excusa no pudo ser más perfecta: "Iré por la #25".

10 mar. 2014

Walter Mitty: Autodescubrimiento (I)

Ben Stiller ha sido protagonista de más de una decena de películas de estilo murphy-exasperante: ese género en donde todo lo que puede salir mal con el protagonista, ocurre, y ni el protagonista ni el espectador pueden hacer nada para cambiarlo; al final quedas con un mal sabor de boca... hasta que aparece Walter Mitty.

Este largometraje, en lugar de ser una película como tal, parece más el viaje de autodescubrimiento de Ben, quien ha sido injustamente etiquetado y que ahora, con merecida razón, puede estar considerado entre el selecto grupo de directores/actores que hacen una buena película.

Ben ahora no tiene nada que envidiar a personajes como Clint Eastwood, Ben Affleck o Woody Allen. La historia que Ben nos cuenta, la narra con el alma y está plasmada en una producción tan bien realizada que, literalmente, no parece que Ben la hiciera. Ahora Ben es mi héroe.

Nunca he sido fan de las películas de Ben, pero cuando se metió en los zapatos de Walter, se ganó más que solo mi admiración: se ha ganado mi respeto. Tanto que ha inspirado esta serie de publicaciones. Lo hizo tan bien, que no necesite llorar al final de la película.

Ben Stiller es Walter Mitty: un tipo que va por lo que siempre ha soñado, pero se vuelve realidad.

8 mar. 2014

Hay más que eso... hay más.


Las usan para todo: para vender lápices y automóviles; para anunciar golosinas y vacaciones; facturar seguros o una excitante fiesta nocturna. Las usan para todo y todos parecen aceptarlo, incluso ellas (no todas, por supuesto).

Fueron provistas de una fortaleza natural: son hermosas. Desde chiquillas sonríen e iluminan la vida de muchos. Crecen y se convierten en seres cautivadores de mentes y corazones. Cada día son responsables de que los humanoides masculinos suspiremos por ellas (especialmente si son morenas).

¿Cómo traduce el mundo esa hermosura? No lo sé con certeza. Lo cierto es que adonde quiera que volteo veo cuerpos y rostros casi perfectos que me invitan a soñar. Entonces veo detenidamente a las mujeres a mi alrededor, con mis engañosos ojos descubro que todas son imperfectas, por lo tanto, perfectas.

Algunas de ellas se esfuerzan cada día por ser más hermosas y complementa su belleza natural con ornamentos que compensan la falta de perfección. No tiene nada de malo querer ser más hermosa. Algunas lo logran. Otras no tanto. Pero todas lo intentan, a su manera.

¿Quien habrá de pensar que dentro de cada mujer, por encantadora que se vea, siempre estará la pregunta de si es lo suficientemente hermosa?

En mi limitada capacidad masculina de percibir cosas donde no están, intento descifrar que intenta decir sin palabras la chica que tengo enfrente. A veces vacilo por temor a equivocarme y a veces por miedo al rechazo me resisto, pero mi ojos siempre intenta preguntas ¿cómo te sientes hoy?

Si la reacción que obtengo es un "gracias" y una sonrisa, se que el día de hoy ha valido la pena, aunque esa chica no esté interesada en mi o yo en ella. Me siento bien conmigo sabiendo que hice sentir bien a una chica, aunque sea diciendo algo y si no digo nada, es cuando estoy más cobarde de costumbre.

Y frente a mi cobardía, están aquellas 140 mujeres que un 25 de marzo que murieron en un incendio cuando trabajaban. Solo resta preguntarse ¿las mujeres son solo hermosas? Creo que hay más... siempre habrá más.