15 dic. 2011

KRIPTONITA


Todo buen fanático de los comics sabe que la Kriptonita es el único material capaz de matar a Superman. Él puede destruir puentes, volar a la velocidad del sonido, quemar cosas con su mirada y ver la ropa interior de Louis Lane. Pero pon frente a sus narices un cofre de plomo con dos tubos del material extraterrestre y tendrás al hombre de acero tirado en el suelo con un ataque al corazón.


¿Alguna vez han notado nuestros superpoderes se desvanecen cuando están frente a alguien que les gusta? A eso le llamaremos hoy: la kriptonita.

No sé cómo ocurre en las mujeres, pero en los hombres ya he detectado los síntomas. Un hombre cualquiera es capaz de hacer cosas increíbles: construir puentes, correr coches, escribir canciones emblemáticas o saltar desde un auto en movimiento. Pon frente a él a una mujer hermosa y se comportará como un tonto, perderá su genialidad y su seguridad se viene a pique ¿Por qué? Por una mujer hermosa.

Esa es la reacción que causa una mujer hermosa en un hombre cualquiera. Lo derriba. Algunos autores denominan a este fenómeno "cautivar" y menos habría de estar de acuerdo cuando lo único que puedes ver en una mujer es su belleza y entonces, eres historia.

Tristemente para Superman, la única forma de ayudarlo es alejándolo del material verde. Pero un hombre no debe hacer eso, al contrario, debe acercarse más. Incluso salir herido y sangrar si lo resiste. Poco a poco el efecto "kriptonita" desaparece en la mujer y es entonces cuando el hombre ya será inmune a eso.

Me gustaría saber cómo ocurre este fenómeno en ellas. He de aprenderlo de alguna forma o moriré en el intento.

14 dic. 2011

ESTA HISTORIA CONTINUARÁ...


La historia cambiará siempre. Pensar en que las cosas seguirán exactamente igual un año después, es fantasear. Las cosas cambiar siempre. Las situaciones, las emociones, los sueños. Todo cambia. Los planes, los amigos, los gustos, las aventuras. Todo es diferente ahora de como lo fue hace uno, dos o cinco años. Todo debe cambiar.

Si algo he aprendido en estos últimos años, es que las cosas cambian. De buena o de mala forma, pero cambian. No puedes predecir cuando cambiaran, ni cómo. Hay cambios inmediatos. Otro toman años. En un universo en donde nada está controlado y todo es una variable en constante movimiento, los mortales tenemos el privilegio de recibir esos cambios como aventuras.

Cada segundo que pasa y desaparece, da la oportunidad de arriesgarse a hacer cosas nuevas, dejar de hacer algunas y cambiar otras. Cada día debe ser considerado una aventura en sí misma, porque no sabes en donde puedas pasar la noche o a quien conocerás en el camino o quien te invitará a un helado cerca de casa.

Las cosas han cambiado mucho desde que empecé el blog y no digamos desde que apunte mi primer correo electrónico, pero cada experiencia que he tenido en estos últimos 25 años sobre la tierra, han formado lo que soy. No me arrepiento de nada, solo desearía haber evitado algunas cosas como besar obligado a la chica del salón vecino o no romperle la nariz al tonto que me fastidiaba en tercer grado. Si no hubieran ocurrido, me ahorraría esas expresiones tontas que pongo en mi rostro cada vez que lo recuerdo.

Así como la historia cambió para Frodo en el momento en que recibió ese anillo, así hay algo que marcará un ahora y un después de cada historia: un beso, un abrazo, una pelea, una sonrisa, un incendio, una muerte. Eso no significa que la historia se acabó, significa que empieza una nueva aventura y un nuevo libro que escribir.

Dicho sea esto, algunas cosas cambiarán pronto en mi historia y será emocionante descubrir que pasará después.

12 dic. 2011

EL MOTORCITO



Allá en lo profundo de la jungla de concreto y asfalto donde los sueños de muchos mueren y las esperanzas de otros despiertan, en medio de la caótica vida cotidiana de la ciudad recorriendo los templos de la mediocridad y consumismo denominados "centros comerciales", escuchar tu nombre (o sobrenombre) de la voz de una chica es más que suficiente para detener el ritmo de la vida de un hombre.

Detrás de ese mostrador de joyería extremadamente cara y en medio de tantos collares brillantes, logras reconocer el rostro de una chica que cuando conociste era una adolescente rebelde y ahora es una madre encantadora y amorosa.

Durante los 90 minutos que permaneces de pie frente a ese mostrador, la platica gira en torno a lo extraño de la vida y las vueltas que da, de cómo los hijos cambian tu vida y de cómo está latente ese temor a no convertirse en un buen papá/mamá. Ver el brillo en sus ojos cuando habla de su hijo de poco menos de dos años es una fresca brisa de ánimo, similar a un abrazo que te dan cuando no te lo esperabas.

"Uno necesita un motorcito..."

Esta frase me hizo se convirtió en una máxima filosófica para mi en ese instante. Me hizo meditar sobre lo que motiva o no a una persona. De cómo cuando pasan los años y vas madurando, te das cuenta de lo que te motiva a seguir aprendiendo y luchando. Toda la gente parece necesitar un nuevo motor para vivir, algo que los motive a luchar por lo que desean y por ver felices a quienes aman.

Así como ese corte de cabello que tanto deseas; ese carro por el que estuviste ahorrando tanto tiempo; la cena de navidad que preparas para tu familia; el niño que hoy crece en tu vientre; la montaña que está allí esperando que la escales... esos son motores que motivan a la gente a seguir adelante.

Cuando el papá de Remi pregunta ¿A donde vas? La respuesta de ese chefcito es "... con suerte, hacia adelante."

HUELLAS


¿Alguna vez estamos conscientes de que hay más de 7 mil millones de personas alrededor del planeta que también tienen sueños, anhelos y temores?

El ser humano parece no estar diseñado para entender esta verdad: somos insignificantes. Vivimos en un gigantesco universo formado por miles de millones de planetas, estrellas, galaxia y rodeado de miles de millones de personas. Somos como un grano de arena.

Aún así, el que seamos insignificantes ante la masa humana no nos resta importancia a lo que somos: somos seres únicos. Diferentes uno del otro en todos los detalles posibles: color de piel, color de cabello, color de ojos, altura, peso, sonrisas, lunares y sobre todo en las huellas.

Las huellas dactilares proporcionan una identificación tan precisa de una persona, que es casi la única pista que ubica a alguien en algún lugar, pero no es la única huella, las huellas de los pies también. Y si vamos más profundo, iremos a la esencia del ser humano, el ADN. Cada persona tiene un código personal de ADN que es similar al de sus padres, pero es diferente uno del otro y las probabilidades de encontrar un ADN similar es de 1 en 3 trillones. Somos únicos.

Pero allí no quedan las huellas. Dependiendo de lo que hagamos en esta tierra y cómo lo hagamos, dejaremos una huella emocional o intelectual. Podemos ser recordados por seres amados, por enemigos, por fanáticos, por admiradores, por detractores. No importa qué hagamos, seremos recordado por eso en la mente de alguien. Eso es una huella también.

¿Cómo es que existiendo millones de posibles caminos a elegir, entre tantos lugares para vivir y entre tanta gente por conocer, un ser humano pueda conocer a otra persona única y ser cautivado por ella? No es el resultado de fórmulas matemáticas (al menos no lo creo) ni de destinos premeditados por estrellas tan viejas como el universo.

Así como muchas personas han dejado su huella en mí, yo espero dejar mi huella en alguien más y cuando ya no viva, alguien pueda decir o recordar (en su mente) "aquí estuvo David".

8 dic. 2011

¿DUDA?


Las dudas no son malas, al contrario son buenas.

No hablo de desconfiar, hablo de dudas. La desconfianza se presenta cuando algo o alguien no parece tener intenciones buenas. La duda es algo más profundo que mera desconfianza.

La duda es buena porque activa nuestra curiosidad, nuestro deseo de explorar. La duda es el camino al conocimiento. Si no dudáramos en algún momento nunca tendríamos experiencias nuevas, seríamos auténticos humanoides autómatas que solo respiran y comen.

Mucha gente confunde la duda con la desconfianza. En especial los hombres. Los hombres en ocasiones dudan sobre si mismos si tienen lo que se requiere de un hombre, pero esa no es duda, eso es desconfianza. Un hombre que duda de sus acciones en realidad no confían en sí mismo y si no puede confiar en sí mismo, intentará depositar su confianza en cosas materiales o en otras personas.

A diferencia de la desconfianza, la duda existe en cosas más profundas. La duda radica en aquellas acciones que desconocemos todavía el resultado de ellas ¿Qué ocurre si abandono mi empleo? ¿Que sucede si invito a salir a esa chica? ¿Que pasará si viajo durante un año entero? Hay que notar que en las preguntas anteriores no existe desconfianza, simplemente duda.

Nuestros deseos de vivir aventuras despertarán dudas en nuestros corazones, pero junto a ellas aparecerá la desconfianza tratando de bloquear la duda y esconderla bajo un temor ¿Si abandono mi empleo moriré de hambre? ¿La chica me aceptará por ser feo? ¿Podré visitar todos los lugares que quiero sin quedarme sin dinero? Estas preguntas traen consigo a la desconfianza y eso bloquea nuestro avance.

El primer paso es quitarse la desconfianza de encima. Una vez sepamos confiar en que podremos salir de las situaciones de una u otra forma, entonces podremos abrir paso a esas dudas que nos impulsan a querer saborear nuevas cosas.

¿Intentarán hacer algo nuevo después de leer esto?

LA CAMINATA (PARTE FINAL)


Cada hombre vive una diferente a la de los demás. Todos los hombres tienen su propia historia, su propio camino y su propio final. Nada está planificado y todo esta en descontrol permanente. Cada hombre se debe convertir en el héroe de su propia historia. Cada hombre debe asumir su posición como hombre y salir a correr riesgos y peligros. Todos deben completar su caminata. Todos deben salir de la ciudad al desierto. Todos deben regresar.

Un hombre no puede permanecer buscando su identidad el resto de su vida. Un hombre recibirá su verdadero nombre cuando complete su caminata, esto puede durar días, semanas, meses o años... pero jamás toda una vida. En el momento en que el hombre reconoce su verdadera naturaleza, recibe su nuevo nombre y su fortaleza se hace presente. En ese momento puede regresar a la villa a rescatar a su princesa.

Tener la confianza de que lo que hago es lo que me apasiona es lo que me hace ser hombre. Hasta el punto en que todos los hombres entiendan este punto, jamás podrán regresar. Si el llamado de las montañas es mi pasión, debo hacerlo, no para probar que tengo lo necesario, sino porque es un reto para mi verdadera naturaleza salvaje. Si me apasiona pintar, no puedo ocultar la necesidad de crear piezas de arte más creativas cada día. Si mi verdadera pasión es escribir, debo escribir todos los días, porque esa es mi verdadera naturaleza. Allí está mi fortaleza. Allí es donde recibiré los mayores ataques y lo que todos intentarán destruir: mi pasión, mi sueño, mi deseo.

Regresar con la ropa sucia, la barba crecida, unos cuantos rasguños más y la fortaleza de haber conseguido superar el primer obstáculo de una vida que de ahora en adelante será una guerra continua con la parte interior que no quiere correr riesgo, el traidor. Ahora que conoce su verdadera naturaleza, debe estar listo para la siguiente batalla y en el camino, habrá una belleza que rescatar.

Fuente de la serie: Wild at Heart by John Eldredge

7 dic. 2011

LECCIONES MD PARA HOMBRES (y II)


Las mujeres saben lo que quieren y lo que menos quieren (y necesitan) es un hombre inseguro a quien le deban una explicación de todo su comportamiento.

Los hombres no se esmeran ni un poco en intentar comprender todas las señales que las mujeres nos dan. Es más, muchos prefieren "ignorar" esos comportamiento, como si se tratase de niños malcriados o mascotas molestas. El error más grande de los hombres es que nunca ponen atención suficiente a los detalles. Es como si  lo único que les importara es cuando las chicas están "dispuestas" a las caricias y besos, como si las chicas estuvieran sonriendo todo el tiempo.

La vida de las mujeres es complicada en todos los aspectos. Son los seres más atacados en el mundo y a la mayoría de hombres lo único que les importa es que las mujeres siempre los estén mimando, como si no tuvieran otra cosa de que preocuparse. Para eso tuvieron mamá cuando chicos, pero ahora que ya son hombres, deberíamos enfocarnos más en servir a las mujeres en lugar de ellas a nosotros.

No son cosas del otro mundo. Una llamada para preguntar como se siente; ofrecerse a llevarla a algún lugar que ella necesite; no pedir "trato especial"; recordar lo hermosa que ella es cada vez que se pueda; no presionarla si necesita espacio; estar disponible cuando ella necesite algo nuestro. Son cosas que nos gusta que hagan con nosotros, pero que nosotros no estamos dispuestos a hacer por ellas.

Como hombres, hay que cambiar nuestro enfoque y ser menos egoístas, ser más atentos y estar más pendientes. No es cosa del otro mundo.

6 dic. 2011

LECCIONES MD PARA HOMBRES (I)


Si. Es real. Soy un hombre que apoya los mensajes de las tiendas MD.

Muchos hombres pensarán que soy un traidor o una especie de desertor de las filas de las masculinidad. Pero no, por primera vez en mucho tiempo tengo la claridad mental para aceptar lo que las chicas dicen (o en este caso el mensaje de la zapatería repetido por las chicas). Los hombres debemos entender que hay muchas cosas que hacemos que no les agradan a ellas. Las chicas se encargan de darnos todas las señales posibles para que sepamos que estamos actuando mal y aun así NO LAS ENTENDEMOS.

¡Claro está! Es porque no hablamos el idioma de las mujeres, pero eso no es excusa para que ignoremos las señales que nos dan. Porque si en algo son expertas las mujeres es en darnos SUFICIENTES señales.

Entonces viene el embrollo masculino ¿Por qué no lo dice de frente? Y las chicas no me dejarán mentir al decir que es porque nos comportamos IRRACIONALES.

Si, los hombres hemos estado culpando a las chicas de síntomas sin explicación como las miradas asesinas, lágrimas de ira, ceños fruncidos, etc... y las acusamos de irracionales, cuando los irracionales somos los hombres ¿Por qué? Porque nos enojamos cuando intentan mostrarnos que estamos haciendo algo malo. Entonces la única salida que tienen ellas para expresar su descontento o incomodidad es "con señales" y luego los hombres terminan con un signo de interrogación en sus frentes con declaraciones estúpidas como ¿Qué sucede? ¿Tienes diarrea? ¿Quieres que hagamos el amor?

Estoy totalmente convencido de que las chicas tienen mucho que decirnos a través de sus señales y el verdadero reto de un hombre es aprender a identificar esas señales, a descifrarlas y a (de una vez por todas) cerrar la boca para justificar nuestras acciones inmaduras porque ellas (aunque lo nieguen los hombres) tienen toda la razón.


5 dic. 2011



Lunes. 8 AM. Todo mundo corre con ansiedad para intentar no llegar demasiado tarde a sus oficinas. Los buses completamente llenos. Tipos colgando de la puerta del colectivo. Gente amontonada para subir al bus. Es absurdo. Afán por todos lados. El sol brilla desde el occidente.

Conmoción, ansiedad, ira y ceños fruncidos. Un hombre no mayor de 40 años de piel oscura, nariz puntiaguda y voz rasposa, con unos pantalones completamente holgados, una playera gris con letras apenas legibles, pelo corto y ojos alargados. Pobre. Una mujer mayor de 25 años de piel clara, pelo castaño y rizado, ojos avellana, algo regordeta y de altura promedio, blusa rosada, pantalones celestes y zapatos blancos. Pobre.

Sus manos (de ella) rodearon el cuello del hombre moreno. Él la abrazó. Sus rostros quedaron de frente. Una sonrisa se dibujo en sus rostros y se balancearon dando pequeños pasos. Una vuelta entera. Sus miradas aún fijas. Un beso.

Se separaron. El subió al bus, la puerta se cerró y empezó a mover a la gente en el bus. La gente lo veía con desdén. Ella subió en el bus de atrás con su caja de dulces en mano. La gente la miraba con desdén. Él salió del bus y se paró junto a la cabina de teléfonos. Ella salió del bus y se acercó a él. Los dos se volvieron a abrazar. Otras sonrisas. Otro balanceo. Otro beso.

La gente no ve lo hermoso que es esto porque está ocupada.

2 dic. 2011

EL TRAIDOR


¿Acaso alguien se dio cuenta del malvado personaje que siempre traiciona a la gente buena? Aquel que se vale de la manipulación y del engaño para obtener sus propios intereses. Ese es un traidor.

En toda película de aventuras siempre encontramos un personaje que es interesado, ambicioso y desleal en todo el sentido de la palabra. Que engaña a los héroes y les hace creer una cosa, cuando la realidad es otra cosa. Engaña a hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes. Todos creen que es alguien bueno, pero no lo es en absoluto. Un traidor.

Al descubrir al traidor, todo mundo se siente utilizado y busca de una u otra forma deshacerse de él, arruinar sus planes o encerrarlo en una jaula el resto de su vida. Afortunadamente, en las aventuras de princesas, las brujas traidoras siempre terminan cayendo de un despeñadero, muriendo de viejas o desvaneciéndose literalmente (véase "Enredados" de Disney).

En esta aventura llamada "vida cotidiana" estamos expuestos a ese traidor. La persona que se encargará de arruinar todo lo que hacemos y desacreditarnos. Este traidor intentará mantener su posición y no dejarnos cambiar porque de nosotros depende su estatus y mientras el se mantenga a salvo, nos usará para su beneficios.

Este traidor está dentro de nosotros.

Se trata de esa parte interior de nuestra mente que continuamente nos está enviando señales: "eres un fracasado", "no sirves para nada", "ella no te ama", "lo estas haciendo mal", "nadie te va a querer", "mejor no lo hagas, seguramente fallarás"... Esa parte interior nuestra que no quiere cambiar, que no nos deja avanzar y que desea mantenerse segura, a costa de nuestra propia felicidad. Eso es traición.

La biblia lo llama "la vieja naturaleza" y muchos estudiosos lo denominan "paradigmas". Lo serio del asunto es que es alguien a quien llevamos dentro de nuestro ser y que, por mucho que lo deseemos, no podremos deshacernos de él. Ese traidor nos acompaña a cualquier lugar, va con nosotros al baño, a la ducha, en una cita, en la intimidad, siempre al acecho, esperando cualquier momento oportuno para engañarnos.

No podemos evitarlo, tampoco podemos ignorarlo. La única opción que queda es enfrentarlo. Una batalla que durará toda la vida. Ese traidor no se irá jamás, pero puede ser derrotado cada día.

1 dic. 2011

LA CAMINATA (PARTE II)


¿Que harías si tu vida con un empleo regular, una linda novia y una gran camioneta, se desploma junto al avión en el que viajas una noche lluviosa en medio del océano? Lo que haría cualquier hombre: sobrevivir.

La vida es injusta. Es una verdad que debemos tener en mente cada mañana. Las cosas malas le pasan a la gente buena y buenos hombre son destruidos cada día frente a nuestras narices, sin que nadie pueda evitarlo. La vida es REALMENTE injusta. Y no está demás decir que a todos los hombres le ocurren cosas malas.

Entonces en el punto en que la vida decide voltear todo lo que un hombre conoce, es en ese momento en donde un hombre empezará un viaje para construir su verdadera identidad.

El mundo se encargará de destruir una relación de años, ser despedido de una empresa, tener un accidente automovilístico, ver a alguien amado morir, hasta el punto en que un hombre pierda el control total de su vida y ya no reconozca su identidad, sus sueños, sus anhelos, sus cualidades. El hombre terminará solo.

Un refrán dice que "un hombre se vuelve hombre, hasta que se va a vivir solo". No podría estar más en lo correcto. Los hombres solo podrán convertirse en uno  hasta que se encuentren totalmente solos. Es allí cuando se permitirá que su verdadera naturaleza salga, esa naturaleza que le hace buscar aventuras, querer pelear una batalla, desear rescatar a una chica.

Pero no podrá hacer nada de esto sin que su vida se desmorone completamente.

Hoy miles de sujetos se arrastran a través de la arena bañada por olas en medio de rocas afiladas, en una isla desconocida, sin amigos, sin hogar, sin mujeres, emergiendo del violento mar, sobreviviendo al desplome del avión de su vida que acaba de llevarse toda esperanza de llegar al destino planeado. Hoy muchos hombres empezaron su caminata sin siquiera saberlo.

Hoy muchos hombres son como Chuck Noland. Acaban de perder su avión, su empleo, sus comodidades y  a la hermosa rubia que lo esperaba en casa.