¿Como es posible que un evento deportivo con cobertura mundial pueda volver a intelectuales, artistas, políticos, feministas y millones más en zombies y ni siquiera lo noten? Si, esas extrañas criaturas que olvidan por completo que son humanos, convirtiéndose en autómatas que solo buscan satisfacer sus necesidades básicas: comida, sexo, fútbol... Se comen unos a otros, en un intento por obtener la carne más fresca de sus prójimos y próximos. Olvidan que tienen hijos, jefes, padres, novias, hermanos, tareas, mascotas, leyes. Hay quienes incluso olvidan ir al baño o asearse. Viviendo una vida de 120 minutos con repeticiones y total silencio para lograr procesar los miles de datos de los que son expertos para vaticinar resultados. La forma de hablar cambia, el amable director creativo pasa a convertirse en una ametralladora de gritos y vulgaridades. La dulce y femenina chica de la clase, se convierte en todo un macho y no le importan demostrarlo. El mundo cambia y pasa a modalidad "c...
No andaba muerto... solo disfrutando de la vida.