Parece que la mejor parte de mi vida empezó cuando salí de la secundaria. Se que no puedo menospreciar mi infancia y adolescencia, pero las mejores cosas de mi vida han ocurrido desde que tenía 17 años. Descubrí mis bandas favoritas. Descubrí mi vocación por la educación. Recordé lo bien que me sentía dibujando. Empecé a disfrutar de las películas hasta convertirme en un fanático. Volví a leer y me volvió a encantar. Estudie comunicación y me convertí en fotógrafo. ¿Acaso no es emocionante? Y durante estos siete u ocho años he conocidos personas increíbles y fascinantes. Entre ellos hay una pareja muy particular a la que aprecio más cada día: Fer y Luisa. Conocí a Fer cuando aún estudiaba la secundaria. Proveniente de no sé donde ni hace cuanto. Pertenece al tipo de familia que son divertidos por naturaleza e incluso intoxicantes cuando están todos juntos. Bromas aquí, chistes allá, risas y más risas hasta que te da un espasmo en la cintura o te desmayas por la falta ...
No andaba muerto... solo disfrutando de la vida.