Durante su infancia, la mayoría de chicas de mi generación y generaciones posteriores, fueron rodeadas por un contexto de "princesas". Bien que mal, los padres brindaron a sus hijas seguridad y provisión en mundos casi rosas y con vestimentas y accesorios de princesas medievales de fantasía, fiestas de cumpleaños temáticas con coronas brillantes, vestidos largos y muñecas hermosas. Un mundo de niñas. No creo arriesgarme al considerar que muchas de estas chicas crecieron con el anhelo de algún día ser rescatadas por su Príncipe Azul. Muchas de las chicas desean ser rescatadas de una u otra forma: de su aburrida vida de estudiante o de la opresión del mundo superficial y vanidoso. Todas las chicas desean ser rescatadas por alguien que puedan amar. Pero mientras llega el momento en el que son rescatadas, la mayoría de chicas se olvidan que fueron princesas algún día. Sus padres están conscientes de eso, de que son princesas, y los chicos también las ven así, como pr...
No andaba muerto... solo disfrutando de la vida.