La historia cambiará siempre. Pensar en que las cosas seguirán exactamente igual un año después, es fantasear. Las cosas cambiar siempre. Las situaciones, las emociones, los sueños. Todo cambia. Los planes, los amigos, los gustos, las aventuras. Todo es diferente ahora de como lo fue hace uno, dos o cinco años. Todo debe cambiar. Si algo he aprendido en estos últimos años, es que las cosas cambian. De buena o de mala forma, pero cambian. No puedes predecir cuando cambiaran, ni cómo. Hay cambios inmediatos. Otro toman años. En un universo en donde nada está controlado y todo es una variable en constante movimiento, los mortales tenemos el privilegio de recibir esos cambios como aventuras. Cada segundo que pasa y desaparece, da la oportunidad de arriesgarse a hacer cosas nuevas, dejar de hacer algunas y cambiar otras. Cada día debe ser considerado una aventura en sí misma, porque no sabes en donde puedas pasar la noche o a quien conocerás en el camino o quien te invitará a un ...
No andaba muerto... solo disfrutando de la vida.