¿Alguna vez estamos conscientes de que hay más de 7 mil millones de personas alrededor del planeta que también tienen sueños, anhelos y temores? El ser humano parece no estar diseñado para entender esta verdad: somos insignificantes. Vivimos en un gigantesco universo formado por miles de millones de planetas, estrellas, galaxia y rodeado de miles de millones de personas. Somos como un grano de arena. Aún así, el que seamos insignificantes ante la masa humana no nos resta importancia a lo que somos: somos seres únicos. Diferentes uno del otro en todos los detalles posibles: color de piel, color de cabello, color de ojos, altura, peso, sonrisas, lunares y sobre todo en las huellas. Las huellas dactilares proporcionan una identificación tan precisa de una persona, que es casi la única pista que ubica a alguien en algún lugar, pero no es la única huella, las huellas de los pies también. Y si vamos más profundo, iremos a la esencia del ser humano, el ADN. Cada persona tiene un ...
No andaba muerto... solo disfrutando de la vida.