¿Que harías si tu vida con un empleo regular, una linda novia y una gran camioneta, se desploma junto al avión en el que viajas una noche lluviosa en medio del océano? Lo que haría cualquier hombre: sobrevivir. La vida es injusta. Es una verdad que debemos tener en mente cada mañana. Las cosas malas le pasan a la gente buena y buenos hombre son destruidos cada día frente a nuestras narices, sin que nadie pueda evitarlo. La vida es REALMENTE injusta. Y no está demás decir que a todos los hombres le ocurren cosas malas. Entonces en el punto en que la vida decide voltear todo lo que un hombre conoce, es en ese momento en donde un hombre empezará un viaje para construir su verdadera identidad. El mundo se encargará de destruir una relación de años, ser despedido de una empresa, tener un accidente automovilístico, ver a alguien amado morir, hasta el punto en que un hombre pierda el control total de su vida y ya no reconozca su identidad, sus sueños, sus anhelos, sus cualidades....
No andaba muerto... solo disfrutando de la vida.